Comenzaré diciendo que, el 19 de mayo de 1933, la Sociedad Defensa Mercantil presentaría una instancia suscrita por su presidente Ángel Pérez y otros centros y entidades bancarias de la Ciudad, proponiendo que se solicitase a los Poderes Públicos la creación de un Instituto Nacional de Segunda Enseñanza análogo al de otras poblaciones como Manresa, a cuyo efecto sería imprescindible ofrecer un local adecuado y algunos gastos de personal subalterno, ya que la nómina del profesorado correría a cargo del Estado.
Siendo más explícito el Diario La Rioja, fecha de corresponsalía del 23-05-1933, que diría:
“No se oculta a nadie la extraordinaria importancia que la consecución de este Liceo tiene para nuestra ciudad, tan carente hasta la fecha de edificios docentes donde los jóvenes harenses, luego de recibir los conocimientos elementales en la escuela primaria, puedan ampliarlos con los estudios superiores, sin que como ocurre en la actualidad, hayan de verse obligados sus padres a trasladarlos a una capital, si ello se lo permiten sus disponibilidades económicas, o forzosamente limitar a lo más imprescindible el desarrollo de su inteligencia, si como ocurre en la mayor parte de los casos, los padres no disponen de otros elementos pecuniarios que los indispensables para cubrir sus necesidades de vida.”
“Como el plan educativo de la República, tiende precisamente a la desaparición de esta injusticia social, nunca más factible que ahora, la consecución de los fervientes anhelos del pueblo harense.”
Añadiendo la exposición que Defensa Mercantil, a quien realmente se debía la idea, había presentado al Ayuntamiento:
“Que la mencionada Sociedad, en una de las últimas sesiones que ha celebrada recientemente, tomó el acuerdo de solicitar de esa digna Corporación de su presidencia, que haga las gestiones necesarias para la instalación de un Instituto Nacional de segunda Enseñanza en Haro.
Es de sumo interés para los firmantes, antes de razonar la presente exposición, hacer ver que en toda ella no va envuelta ni encierra la más ligera penumbra de censura para el Concejo actual, sino que por el contrario, como vecinos harenses, estimulados por el cariño a la ciudad, se creen, los firmantes con la obligación de colaborar con esta idea en la ya pesada labor que existe sobre los hombros de los señores concejales, para regir una población de la categoría de la nuestra.
Consideran los exponentes que si, en general, se atraviesa por momentos de crisis comercial e industrial, nuestra ciudad la sufre con mayor intensidad, ya que se halla carente, entre otras cosas, de aquellos centros oficiales, cuerpos armados, etc., que tanto acrecientan y animan a otras ciudades.
Consideran igualmente que pasamos por instantes en los que todas las poblaciones de importancia y las de alguna notoriedad como la nuestra, encaminan todos sus esfuerzos a conseguir centros oficiales que, a la par que faciliten la vida y proporcionen los ingresos económicos, den realce con su existencia a la ciudad.
Asimismo observan que la actualidad palpitante en el Congreso de Diputados es la Ley de Congregaciones Religiosas y que, una vez aprobada aquella, y desaparecidas éstas, en lo que afecta a la enseñanza, será imprescindible que el Estado cubra, tan perentoria obligación con la creación de centros docentes, cosa que está conformada con las palabras pronunciadas por el señor Ministro de Instrucción Pública, de las cuales se deducen que se crearán más de cincuenta Institutos Nacionales de segunda Enseñanza y muchos colegios subvencionados.
Temen los firmantes que, al anuncio de esto último, otras poblaciones circunvecinas, en uso de perfecto derecho hagan gestiones para conseguir un Instituto y en caso de que lo obtuviesen sería muy difícil la consecución de otro para nuestra población.
Todas estas consideraciones han hecho que los que tienen el honor de dirigirse a esa ilustre Corporación hayan dedicado algunos momentos al estudio de si convendría o no el que fuese creado uno de los mencionados centros docentes en Haro, y de todo ello obtuvieron los siguientes datos y consecuencias:
a) De instalación de Instituto Nacional de segunda Enseñanza –salvo error u omisión involuntario- acarrearía a nuestro Ayuntamiento (con arreglo al R. D. de 7 de mayo de 1928, Gaceta del 8) sobre creación de Institutos y comparando las obligaciones impuestas a Manresa (30 de mayo de 1927) las siguientes obligaciones:
-Primera. Ofrecimiento de edificio adecuado, nunca mejor que el viejo de las escuelas restaurado.
-Segunda. Campo de deportes, obstáculo que podría subsanarse con el del Mazo, propiedad del Ayuntamiento.
-Tercera. Consignación en los presupuestos de una cantidad de tres mil pesetas para sostenimiento de Biblioteca.
-Cuarta. Consignación para personal subalterno que, bajo la hipótesis de dos bedeles a 2.000 pesetas, sería cuatro mil pesetas.
b) Que con la creación del mencionado Liceo la población obtendría innegables beneficios, entre muchos de los cuales pueden citarse:
-Primero. El Estado se compromete a enviar 8 profesores con un sueldo de cuatro mil pesetas, que serían 32.000 pesetas anuales de profesorado como mínimum, pues si se consiguiese que el Instituto fuese con el personal completo –como el de Manresa citado- habría que añadir 9.000 pesetas de Profesorado de Gimnasia, Dibujo, auxiliares y un Oficial de secretaría con 4.000; en total, 45.000 pesetas de sueldos, que se percibirían en nuestra población.
-Segundo. Su creación llevaría aparejada la de la escuela de primera enseñanza, que ahora existen anexionadas a los Institutos, con lo que se conseguirían más ingresos económicos, a la par que se podrían dar más cabida de niños en las escuelas.
-Tercero. Que la población comercial obtendría algunos beneficios, ya que es sabido que su instalación evitaría gastos que el estudiante harense hace en otras poblaciones, y, en cambio, obtendría ingresos del núcleo estudiantil forastero, y
-Cuarto. Que por encima del aspecto material está el espiritual, y con el mencionado Instituto muchos de nuestros niños podían fácilmente ampliar los conocimientos recibidos en la escuela primaria y, por lo tanto, se elevaría el nivel cultural de Haro.
c) Que a los firmantes no se les oculta que la situación económica de nuestro Municipio no se halla en condiciones de comprometerse a grandes obligaciones, pero entienden los exponentes que, dados los inmensos beneficios que reportaría en Haro la instalación de un Instituto Nacional de segunda Enseñanza y habida cuenta los perjuicios que se le acarrearían si lo conseguía alguna población circunvecina, tanto el comercio harense como numerosos convecinos contribuirían con su óbolo para la obtención de tan importante mejora.
Por todo lo cual, ruegan con el mayor respeto a esa Corporación estudie las posibilidades del erario municipal para poder instalar un Instituto en Haro, y en caso de grandes dificultades económicas, verifique una exploración entre las sociedades, casinos y particulares con el fin de ver si podría contar con su apoyo económico.
Firmado por los presidentes de Defensa Mercantil, Ángel Pérez; Consejo Local de Primera Enseñanza, Prudencio Fernández-Lacuesta; Casino Republicano Único, Felipe Aragón; Agrupación Socialista, Ángel Hurtado; Amigos de Haro, Dionisio Pérez; Círculo Republicano Radical, Emeterio Eguiluz; Comunidad de Labradores, José María Sáenz de Santa María; Sociedad Unión Artesana, Marcos Merino; Asociación Cultural Harense, Víctor Aguirre; Círculo Católico de Obreros, Julián Aguirre; Unión Obrera Harense, Antonio Estefanía; Círculo Jaimista, Ilegible; Patronato de Formación Profesional, Miguel Fernández; Banco de España, M. Brox; Banco de Vizcaya, Fermín San Martín; Banco Hispano Americano, Jesús Arizaga; Banco Central, Ilegible; Banco Zaragozano, Alberto González; Caja de Ahorros y Préstamos del Círculo Católico de Obreros de Haro, Claudio de la Fuente; Acción Riojana, Agustín Gómez; Asociación de Exportadores de vinos de Rioja, José María Martínez Lacuesta; y por la Federación de Sociedades Obreras-Casa del Pueblo. Teodoro Mediero”.
Escrito, que, tras deliberación, se acordaría tener muy en consideración pasando a estudio de la Comisión de Instrucción, para que asesorándose de cuantos elementos creyera precisos, así como de la Comisión de Hacienda, a efectos económicos, dictaminasen lo más conveniente.
Datos entresacados del Archivo Municipal de Haro, Diario La Rioja y otras fuentes publicados en TEMAS JARREROS VI, donde, asimismo, figuran sus signaturas. Debiendo añadir que el autor de TEMAS JARREROS no percibe ninguna remuneración por la venta de los libros, ya que ha cedido todos sus derechos a la Ciudad de Haro a través de su Ayuntamiento.
“Este relato es fiel a las Actas municipales, periódicos de la época y otras fuentes de información, reflejándose en letra cursiva (SIC) los debates y los acuerdos tomados para su consecución, con la intención de no tergiversar la realidad”.


